Hace un par de días regresando a casa del centro de la ciudad en metro, me llevé un susto. Estaba en las escaleras eléctricas subiendo hacia la salida, cuando se escucha una explosión y nos asusta a todos los que estábamos ahí. Cuando me asomo y veo que es lo que pasa veo a una viejita sonriendo que acababa de brincar encima de un globo. Se veía que le había causado mucha gracia el habernos asustado. Unos días antes vi a un niño que se puso a bailar y a reir cuando escuchó una canción en la radio. Ayer en la noche mientras caminaba de regreso a mi cuarto de la escuela, el viento fresco en la cara, la neblina impidiendo la visión, el frío que cada vez era mayor, me acordé de esto que pasó y reí.
Como la viejita en el metro o como el niño en el parque. Son esas pequeñas cosas las que nos hacen sentirnos vivos, esos detalles insignificantes. La mayoría del tiempo dejamos que la vida nos consuma, estamos preocupados por la escuela, el trabajo, nuestros problemas. Pero cuando volteamos hacia atrás y queremos recordar algo, no recordamos los días en la escuela, ni las horas de trabajo. Solo recordamos aquellos momentos que la hicieron especial, aquellos amigos con los que reíamos, aquel día que hice algo vergonzoso, aquella persona especial. Recordamos aquellas cosas que nos unen con otras personas, aquellos lazos invisibles que formamos con otra gente todo gracias a un
momento, a una situación, a estar en la hora precisa en el lugar correcto. Eso es lo que nos hace sentirnos vivos… a mi por ejemplo me hace sentir vivo viajar, pero no tanto el destino a donde voy sino el trayecto, a los compañeros que muchas veces no eliges para viajar, aunque estos sean solo un libro, una cámara o simplemente tu imaginación y tu mismo. Y ¿a ti que hace que te sientas vivo? ¿con quien viajas? ¿hacia dónde vas?
“Transformaremos mundos
inventaremos mares que cruzar
si nos perdemos nada pasara
ahora lo entiendo, amar es liberar”
Fobia – Me siento vivo
Desde la ciudad rosa y por numerosas peticiones relanzo mi blog con nuevo e inédito contenido. Espero que lo vean de vez en cuando, a tres días de irme a visitar a mi familia a Montréal escribo esto mientras les deseo que tengan unas buenas vacaciones.
Desde Toulouse, Francia, reportándome una vez más…